Ante una emergencia, la respuesta inmediata es indispensable. Pero detrás de cada rescate, cada consulta médica y cada persona atendida existe preparación, especialización, infraestructura, coordinación y organizaciones con capacidad para actuar.
Los sismos del 24 de junio de 2026 provocaron colapsos estructurales y escenarios de alta complejidad en Venezuela. Frente a esta emergencia, distintos equipos especializados desplegaron capacidades complementarias de búsqueda y rescate y atención en salud para acompañar a las comunidades afectadas.
Para Promotora Social México, esta experiencia también pone sobre la mesa que fortalecer a las organizaciones significa fortalecer su capacidad de respuesta cuando las circunstancias más lo exigen.
Prepararse antes de que ocurra la emergencia
Responder ante un desastre requiere personas capacitadas, protocolos, tecnología, equipamiento, logística y mecanismos de coordinación que permitan tomar decisiones en condiciones particularmente complejas.
Tras los sismos, Cruz Roja Mexicana desplegó en La Guaira al equipo especializado de Búsqueda y Rescate en Estructuras Colapsadas, USAR TF1 MEX 15. La misión estuvo integrada por 15 especialistas y cuatro binomios caninos, además de equipo pesado y capacidades tecnológicas. Durante el operativo se intervinieron ocho sitios y tres personas fueron rescatadas con vida.
Su trabajo implicó mucho más que ingresar a estructuras dañadas. Cada intervención requería evaluar riesgos, localizar personas, generar accesos, estabilizar espacios y realizar maniobras de extracción. Para ello se combinaron búsqueda física, recorridos con binomios caninos, herramientas tecnológicas, penetración y remoción controlada según las condiciones de cada sitio.
Desde PSM contribuimos al fortalecimiento de esta capacidad operativa, apoyando tanto equipamiento como elementos necesarios para sostener la operación.
Porque tener las herramientas adecuadas importa, pero también contar con las condiciones para que personas altamente especializadas puedan utilizarlas donde y cuando son necesarias.
De la búsqueda y rescate a la atención en salud
Una emergencia tampoco termina cuando concluyen las labores de rescate.
Después de un desastre aparecen otras necesidades: continuidad de tratamientos, atención de lesiones, acompañamiento psicológico, control de enfermedades crónicas, acceso a medicamentos y servicios de salud para comunidades cuya vida cotidiana ha sido profundamente alterada.
Durante julio y agosto, Medical IMPACT realizó tres despliegues de brigadas multidisciplinarias en comunidades y refugios temporales de Caracas y La Guaira.
Las brigadas ofrecieron servicios de medicina general, psicología y rehabilitación física; curación y manejo de heridas; control de enfermedades crónicas; salud e higiene menstrual; estudios diagnósticos; entrega de medicamentos e insumos médicos, así como actividades de educación para la salud.
El despliegue alcanzó directamente a 1,876 personas y brindó 2,602 atenciones de salud, permitiendo que una misma persona pudiera acceder a distintos servicios de acuerdo con sus necesidades.
Son cifras que hablan de atención, pero también de algo más profundo: la posibilidad de que las personas puedan concentrarse en reconstruir otros aspectos de su vida mientras encuentran atención para necesidades que no desaparecen durante una emergencia.
La respuesta también se construye desde la colaboración
Ninguna organización puede responder sola ante una emergencia de esta magnitud.
“Ningún actor puede responder solo ante un desastre. Los sismos en Venezuela nos recordaron que la solidaridad se multiplica cuando trabajamos juntos, y que estar preparados antes de la emergencia marca la diferencia para poder salvar vidas.”
Fernando Aguilar, líder en Salud y Acción Humanitaria
La experiencia en Venezuela muestra cómo las capacidades de distintos actores pueden complementarse: búsqueda y rescate especializado, atención médica, conocimiento local, logística, tecnología, voluntariado y organizaciones capaces de movilizar recursos y coordinar esfuerzos.
El propio reporte de Medical IMPACT identifica las alianzas como un elemento esencial para ampliar y acelerar la respuesta, así como la necesidad de mantener permanentemente la preparación de los equipos y adaptar los servicios a las condiciones encontradas en territorio.
Ahí está uno de los aprendizajes que queremos destacar desde PSM.
La capacidad de responder ante una emergencia no se improvisa: se construye.
Se construye formando personas, fortaleciendo organizaciones, generando alianzas, desarrollando infraestructura y asegurando que quienes tienen la experiencia y el conocimiento cuenten con las herramientas necesarias para actuar.
Por eso, nuestra participación busca ir más allá de atender una necesidad puntual. Apostamos por fortalecer capacidades que permanezcan y puedan activarse nuevamente frente a nuevos desafíos.
Capacidades que permanecen
Las emergencias exigen actuar con rapidez, pero también recuerdan la importancia de pensar a largo plazo.
Cada equipo fortalecido, cada protocolo probado, cada aprendizaje generado en terreno y cada alianza que demuestra funcionar amplía la capacidad colectiva para responder mejor frente a futuras situaciones.
Desde Promotora Social México reconocemos el trabajo de Cruz Roja Mexicana, su equipo USAR y Medical IMPACT, así como el compromiso de todas las personas que participaron en la atención a las comunidades afectadas.
Porque cuando las capacidades ya existen, la colaboración puede convertirlas en respuesta.
Y cuando más se necesita, estar preparados hace la diferencia.




